El Gobierno no convence y se prolonga la inestabilidad en los mercados
Caputo buscó llevar calma revelando que el Fondo desembolsará U$S 20 mil millones, pero el organismo lo relativizó, evitó precisiones y mantuvo las dudas. El dólar tuvo una leve baja, pero el resto de los activos siguieron volátiles.
Esa es la palabra con la que los agentes económicos reaccionaron ante el anuncio del ministro, Luis Caputo, de que el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) incluirá un desembolso de U$S 20 mil millones.
Ante la creciente inestabilidad producto de la falta de definiciones sobre el nuevo programa, el Gobierno decidió cambiar la estrategia y optó por dar algunos detalles generales para intentar aplacar el nerviosismo.
Preocupado por la coyuntura y la continua pérdida de reservas del Banco Central, Caputo se comunicó el miércoles con Kristalina Georgieva, y acordó salir a hablar porque la aprobación formal puede demorar “varias semanas”, dejando de lado la “confidencialidad” que había argüido en todas sus manifestaciones anteriores.
En ese momento confirmó su presencia en la inauguración de una conferencia del sector asegurador en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires que le garantizaba dar el mensaje a primera hora de este jueves, antes de la apertura de los mercados.
“Como me voy a referir a la economía en general, primero quiero hacer un breve comentario para ustedes” les dijo el ministro al numeroso auditorio compuesto por influyentes hombres del sector de seguros.
Caputo utilizó no más de dos minutos para destacar la importancia de la actividad aseguradora y enseguida se dedicó a pasar su mensaje.
El ministro reconoció que en los últimos días la incertidumbre afectó a los mercados, pero al mismo tiempo se quejó de un proceso de “desestabilización” por parte de la oposición y de un sector de la prensa que, según su visión, comunica situaciones de crisis que no son tales.
Acto seguido confirmó que el acuerdo con el FMI incluye un paquete de U$S 20 mil millones y que a su vez se negocia con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y con la Corporación Andina de Comercio (CAF) una serie de créditos de libre disponibilidad.
El ministro subrayó que de esta forma el Banco Central contará con reservas por U$S 50.000 millones. A partir de eso explicó: “La base monetaria es de U$S 25 mil millones al dólar oficial y al cambio libre es de U$S 20 mil. Entonces, vamos a tener más del doble de reservas que de base monetaria”.
Enfático y desafiante Caputo dijo: “Hagan la cuenta como quieran, quítenle el swap (con China) si quieren, pero el nivel de respaldo que en unos días tendrán los pasivos del Banco Central no lo hemos tenido nunca. Ni siquiera en la convertibilidad y además con superávit fiscal”.
“A pesar que no puedo dar detalles de lo que es el resto del acuerdo, me parecía importante decir de qué montos estábamos hablando y que implica el nuevo acuerdo”, señaló Caputo, lo cual revela el grado de inquietud que hay en el gobierno.
El ministro buscó dar una información de impacto, pero pocos minutos después el FMI a través de su vocera, Julie Kozack, relativizó el anuncio.
Durante una conferencia de prensa en Washington, la portavoz se negó a confirmar el monto informado por el jefe del Palacio de Hacienda argentino y se limitó a decir que es “considerable”.
“Las discusiones sobre un nuevo programa apoyado por el FMI están muy avanzadas y esto incluye conversaciones por un monto considerable”, dijo en forma escueta la funcionaria.
Kozack agregó incertidumbre al aclarar que los desembolsos serán en etapas “a lo largo de programa” y los montos y los plazos aún son materia de discusión por parte del Directorio.
Más tarde fue el turno del vocero del Gobierno, Manuel Adorni, quien en Casa de Gobierno tuvo que salir a aclarar los dichos de Caputo y aportó otro grado de confusión al sostener que los U$S 20 mil millones del FMI son de “libre disponibilidad”. Adorni intentó reforzar la idea de Caputo de que el país contará con los dólares necesarios para su financiamiento en los próximos meses sin condicionamientos.
En síntesis, el Gobierno intentó dar vuelta revertir el clima adverso, pero no terminó de conseguirlo. Es que al margen del monto de dinero que pueda dar el FMI los inversores necesitan saber cuál será el nuevo financiamiento (los U$S 20 mil millones incluirían los montos de refinanciamiento) y detalles de cómo continuará el régimen cambiario, interrogantes que luego de todas las palabras de este jueves no quedaron aclarados.
En consecuencia, la dinámica en los mercados fue similar a la de las últimas ruedas. Los exportadores continuaron retrayendo su oferta, mientras que los importadores mantuvieron activa la demanda.
El Banco Central vendió, y el dólar tuvo una leve baja
De allí que el Banco Central tuvo que desprenderse de U$S 84 millones y así acumuló en el mes un rojo de U$S 821 millones. Los reservas cedieron U$S 24 millones a U$S 26.222 millones.
En la plaza cambiaria el dólar registró una leve baja a $ 1.300 -$ 1.313 en Córdoba-. En cuanto a los dólares financieros, el MEP cedió a $ 1.293 y el Contado con Liquidación a U$S 1.297. Los dólares futuro cerraron una mayoría de posiciones al alza. Los contratos a diciembre se cerraron a un dólar oficial de $ 1.386.
Los bonos de la deuda pública mostraron una suba 0,5% en promedio, que dejó el Riesgo País en 759 puntos.
Las acciones del Merval en Buenos Aires cayeron 1% y los ADRs que cotizan en Nueva York sufrieron mayoría de bajas.